Un corredor de maratón que se está relajando después de una carrera larga

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Colaborador de SiS

Autor invitado
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Nutrición durante la semana de descarga: cómo hacerlo bien

La reducción progresiva del entrenamiento es la última fase de tu preparación para una prueba de resistencia. Consiste en reducir gradualmente el volumen de entrenamiento. Esto va de la mano con una alimentación adecuada y un ajuste nutricional preciso.  

En conjunto, estas estrategias te ayudan a recuperarte, recargar energías y descansar, y a rendir al máximo justo cuando más lo necesitas.  

No se trata de perder la forma física, sino de potenciarla: ayudar a tu cuerpo a sacar partido del esfuerzo que ya has realizado.  

Una reducción progresiva bien hecha marca la diferencia entre sentirte sin fuerzas y agotado en la línea de salida, o fuerte y lleno de energía.  

Por qué la nutrición es fundamental durante la fase de reducción progresiva

Con demasiada frecuencia, a los corredores y ciclistas les cuesta reducir el volumen de entrenamiento. E incluso cuando lo hacen, abordan la nutrición de la semana de la carrera sin tener las ideas claras y sin disciplina. 

¿El error típico? «Hago menos ejercicio, así que debería comer menos». 

Seamos claros: nuestras necesidades energéticas y nutricionales no disminuyen en proporción directa al kilometraje que hacemos. De hecho, comer de forma inteligente cobraaún másimportancia cuando reducimos el volumen de entrenamiento y nos centramos en nuestro rendimiento. 

Es hora de perfeccionar, no de reinventar. Solo tenemos que modificar con cuidado nuestra dieta. Veamos exactamente en qué consiste eso. 

Nutrición durante la semana de reducción: lo que no cambia

En esencia, lo básico debe mantenerse igual. La estabilidad es fundamental. El error más común es reducir demasiado. Tus hábitos principales durante la fase de reducción progresiva deben reflejar tu dieta habitual durante un bloque de entrenamiento. 

Sé estricto con los horarios de las comidas  

Para mantener tus niveles de energía, sigue con tu rutina habitual. La semana de reducción progresiva no es momento para saltarte comidas o comer sin cuidado. La constancia y la disciplina son fundamentales. Un déficit calórico excesivo puede provocar un agotamiento del glucógeno y problemas de inmunidad. 

Da prioridad a la calidad de la alimentación

Da prioridad a la fruta, la verdura y los alimentos ricos en hierro para cuidar tu salud general y favorecer el transporte de oxígeno. Evita sustituirlos por aperitivos procesados que solo aportan calorías sin los nutrientes esenciales. 

No te olvides de las proteínas

Asegúrate de consumir una cantidad diaria adecuada de proteínas procedentes de fuentes de alta calidad para favorecer tu recuperación tras el entrenamiento anterior. Repártelas de forma uniforme a lo largo del día, como de costumbre.  

Ve a lo seguro y sé predecible

La semana de reducción de volumen no es momento para experimentar. Limítate a los alimentos, tentempiés y suplementos que toleras bien. Lo conocido te garantiza un buen funcionamiento intestinal, lo que te quita una preocupación de encima el día de la carrera. 

Nutrición durante la semana de reducción: qué cambia

No buscamos cambios radicales, solo decisiones cuidadosas y meditadas. Cuanto más se acerque el día de la carrera, más precisa y específica debe ser tu alimentación.  

Pon los carbohidratos en primer plano 

Si entrenas menos, la función de los carbohidratos pasa de ser el combustible para tus sesiones diarias a la de reponer tus reservas de energía. Aumentar poco a poco su consumo ayuda a reponer las reservas de glucógeno muscular sin el estrés de una sobrecarga de última hora. 

Reduce la fibra, pero no el sabor 

Es buena idea evitar los alimentos con mucho contenido en fibra. Así mantendrás tu intestino en buen estado. Unas elecciones sencillas —arroz blanco, panes más ligeros, fruta pelada— marcan una gran diferencia. 

Deja un poco de lado las cosas pesadas 

Reducir los alimentos grasos ayuda a la digestión. Mantén las comidas ligeras, sobre todo a medida que avanza la semana de reducción. Los platos pesados y elaborados pueden provocar hinchazón, perturbar el sueño y hacerte sentir pesado. 

La importancia de una hidratación adecuada

La hidratación durante la semana de descanso suele ser motivo de preocupación. ¡Pero no tiene por qué serlo! Con un poco de planificación y sentido común, puedes llegar al día de la carrera con una hidratación óptima, sin estar empapado ni tener que buscar soluciones de última hora. 

Da prioridad a la calidad sobre la cantidad 

Intenta beber con regularidad y moderación a lo largo del día. La clave está en la constancia. Beber grandes cantidades de golpe puede ser contraproducente. 

No te olvides de hidratarte 

El color de la orina es una forma fiable y práctica de comprobar si estás bien hidratado. Lo ideal es que tenga un color pajizo claro y uniforme. Esto te ayuda a no preocuparte demasiado por la hidratación y a evitar beber litros de más que no necesitas. 

Adapta tu consumo de sodio y electrolitos 

En la bici, solemos sudar durante más tiempo. Cuando corremos, sudamos con más intensidad. Pero el principio es el mismo: repón lo que pierdes sin pasarte. Es buena ideatomar electrolitos, sobre todo si esas últimas sesiones son con calor. 

Evita caer en la trampa de la hidratación forzada 

Más no es mejor. Beber en exceso puede diluir tus niveles de sodio y hacer que te sientas hinchado. Beber con moderación, guiándote por la sed, permite que tu cuerpo se regule por sí mismo a medida que reduces el consumo. 

Cómo ayudan los suplementos a reducir la dosis

Los suplementos adecuados, si se toman correctamente, te ayudan a reforzar lo que ya estás haciendo bien. Limítate siempre a los que ya te dan confianza. 

Gestión energética: quédate con lo que ya conoces 

Sigue confiando en tusgelesybarritas de siempre. Lo conocido te da tranquilidad y refuerza tu confianza en lo que te funciona. Aunque esta semana las sesiones sean más cortas, es una oportunidad para ajustar tu plan de alimentación para el día de la carrera. 

Cafeína: mantén un consumo constante 

Mantén tu consumo habitual de cafeína. Un aumento repentino o dejarla por completo puede afectar negativamente al estado de ánimo, al sueño y a los niveles de energía. Si tienes pensado tomar unsuplemento de cafeínael día de la carrera, probar una pequeña dosis en el momento adecuado durante la fase de reducción progresiva te ayudará a ajustar tu tolerancia y el momento de tomarla. 

Otros suplementos: ve sobre seguro 

La semana de reducción del entrenamiento no es el momento adecuado para probar productos nuevos. Toma hierro solo si te lo han recetado y ten cuidado con los multivitamínicos de dosis altas o el zinc, ya que pueden causarte molestias estomacales si no estás acostumbrado a ellos. 

La cuenta atrás final: planificación de comidas para la semana de reducción

A medida que se acerca el gran día, tu objetivo es sencillo: acumular energía sin sobrecargar tu sistema digestivo. Sé preciso, tanto en lo que comes como en cuándo lo comes. 

Las últimas 48–24 horas  

Intenta distribuir tus comidas de forma uniforme y que se basen principalmente en carbohidratos. Controla el tamaño de las raciones. Comer en exceso ahora no mejorará tu rendimiento; solo aumenta el riesgo de sufrir problemas digestivos. 

La noche anterior 

Los viajes, los hoteles y los restaurantes alteran tu rutina. Por eso es aún más importante tomar decisiones seguras. Si no puedes llevarte tu propia comida, no te arriesgues. Calcula tus necesidades de carbohidratos y cúmplelas sin complicaciones. 

El día de la carrera  

Planifica el desayuno en función de la hora a la que vayas a empezar, dejando unas 2 o 3 horas para la digestión. Una vez más, evita improvisar y sé estricto a la hora de cumplir tus objetivos de carbohidratos. 

Nutrición durante la semana de reducción: control, constancia y confianza

En los días previos a tu evento, la disciplina y la dedicación son tan importantes como —si no más— durante los largos y duros meses de entrenamiento. La estrategia de reducción progresiva consiste precisamente en sacar el máximo partido al trabajo que ya has realizado. 

Elige con cuidado. Aliméntate de forma consciente. Hidrátate con sensatez. 

Si haces bien estas cosas básicas, llegarás al día de la carrera descansado, con energía y listo para dar lo mejor de ti cuando más importa. 

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