Escrito por Jonah Rosner 6 minCompartir La ciencia del entrenamiento intestinal: cómo convertir tu estómago en una herramienta de rendimiento Para muchos corredores de maratón, no son las piernas las que se rinden primero, sino el estómago. Los calambres, las náuseas o esa sensación de pesadez y malestar pueden acabar con una gran carrera antes de llegar a la meta. La idea de que puedes entrenar tu intestino para que procese más combustible puede parecer extraña, pero las primeras investigaciones sugieren que es posible. Puedes entrenar tu intestino, igual que tus piernas. Con la práctica, muchos corredores aprenden a ingerir más carbohidratos con menos problemas. La ciencia aún está en desarrollo, pero la tendencia es clara tanto en los estudios como en el mundo real del running: practica la alimentación durante los entrenamientos y el día de la carrera te irá mejor. Si estás entrenando para una maratón en primavera, ahora es el momento perfecto para empezar. Aumentar tu tolerancia a la alimentación durante los próximos meses significa que tu estómago estará tan preparado como tus piernas para la temporada de carreras. POR QUÉ ES IMPORTANTE EL ENTRENAMIENTO INTESTINAL Tu intestino forma parte de tu sistema de rendimiento. No solo digiere los alimentos, sino que también transporta el combustible a la sangre para que tus músculos puedan utilizarlo. Durante las carreras, los carbohidratos son el combustible más rápido para tu cuerpo. Pero tu intestino solo puede transferir una cantidad limitada de energía al torrente sanguíneo antes de empezar a protestar. Entrenar el intestino puede aumentar la eficacia con la que tu cuerpo absorbe los carbohidratos. En estudios con animales, la alimentación repetida con carbohidratos parece mejorar la forma en que los transportadores intestinales trasladan el combustible al torrente sanguíneo en cuestión de días o semanas. Algunos estudios en humanos muestran tendencias similares tras una práctica constante. Esto significa que el entrenamiento intestinal probablemente ayuda de dos maneras: Adaptación fisiológica: tu intestino puede volverse más eficiente a la hora de transportar los carbohidratos al torrente sanguíneo. Mayor tolerancia: tu sistema digestivo procesa mejor los nutrientes mientras corres. En conjunto, estos factores pueden explicar por qué los corredores que practican el reabastecimiento energético suelen reportar menos problemas estomacales y una energía más constante, aunque cada corredor responde de manera diferente. En un pequeño pero trascendental estudio realizado en 2017 por la Universidad de Monash, los corredores que se acostumbraron a consumir 90 gramos de carbohidratos por hora durante dos semanas informaron menos problemas estomacales y mostraron signos de una mejor tolerancia a los carbohidratos en comparación con los que no lo hicieron. Otros estudios e innumerables atletas informan del mismo patrón: la práctica reduce las molestias. Como dice el investigador Jamie Pugh, «el intestino puede adaptarse, pero aún estamos aprendiendo hasta qué punto es realmente entrenable». CÓMO ENTRENAR TU INTESTINO El entrenamiento intestinal no es un atajo. Es una habilidad que se desarrolla con el tiempo. El objetivo no es alcanzar una cifra concreta, sino encontrar la tasa de ingesta de combustible que tu cuerpo puede tolerar de forma cómoda y constante. Aquí tienes un sencillo marco de tres niveles que te ayudará a progresar de forma segura. Nivel 1: Principiante (Fase de construcción) Objetivo: entre 30 y 60 g de carbohidratos por hora. Cuándo utilizarlo: carreras de 60 a 90 minutos. Tiempo: Repostar cada 20-30 minutos. Producto adecuado: Gel isotónico SiS GO (22 g) Empieza con una o dos sesiones de repostaje a la semana. Los geles isotónicos GO son ideales para las primeras etapas; están prediluidos para adaptarse a los fluidos corporales, por lo que son suaves para el estómago y fáciles de digerir. Permanece aquí durante 6-8 semanas antes de aumentar la ingesta. Nivel 2: Intermedio (Fase de adaptación) Objetivo: entre 60 y 90 g por hora. Cuándo utilizarlo: carreras de entre 1,5 y 2,5 horas de duración. Tiempo: Repostar cada 30 o 45 minutos. Producto adecuado: BETA Fuel SiS BETA Fuel (40 g). BETA Fuel combina glucosa y fructosa en una proporción de 1:0,8. Esto utiliza dos vías de transporte diferentes en el intestino, lo que te ayuda a absorber más energía con menos molestias. Es normal sentir una ligera hinchazón al principio. Con una práctica constante, la mayoría de los corredores se sienten más cómodos en pocas semanas. Nivel 3: Avanzado (Fase de simulación de carrera de élite) Objetivo: entre 90 y 120 g por hora. La mayoría de los corredores se detienen en 90. Cuándo utilizarlo: 1,5 horas o más. Segmentos a ritmo de carrera. Tiempo: Repostar cada 20-25 minutos. Producto adecuado: BETA Fuel (40 g) Toma un gel cada 20-25 minutos. Esta configuración simula tu plan para el día de la carrera y te ayuda a ver cómo tu estómago tolera las cargas completas de combustible. Pasa a esta fase solo en las últimas 4-6 semanas antes del evento y solo si tu estómago se siente preparado. LO QUE REALMENTE MUESTRA LA INVESTIGACIÓN La ciencia que respalda el entrenamiento intestinal es prometedora, pero aún está en desarrollo. El estudio de Monash sigue siendo el principal ensayo directo, y revisiones más recientes muestran un patrón similar: practicar la alimentación puede reducir los problemas estomacales y mejorar la tolerancia, pero las respuestas varían mucho. Algunos corredores se adaptan en cuestión de semanas. Otros necesitan meses. Unos pocos quizá nunca toleren ingestas muy elevadas, y eso está bien. El entrenamiento intestinal no solo tiene que ver con la fisiología, sino también con la confianza. Cuando has practicado tu alimentación, confías en tu estómago el día de la carrera. Esa seguridad puede ayudar tanto como cualquier cambio físico. Tu objetivo es encontrar la ingesta que mejor se adapte a ti. OBJETIVOS REALISTAS DE ABASTECIMIENTO DE COMBUSTIBLE Para la mayoría de los maratonistas, el punto óptimo de rendimiento es de 60 a 90 g de carbohidratos por hora. Superar los 90 gramos por hora suele ser útil para atletas de élite o corredores que han entrenado mucho y saben que pueden soportarlo cómodamente. Duración de la carreraObjetivo de carbohidratosEjemplo60-90 min30-60 g/hCarrera larga fácil90-120 min60 g/hRitmo de media maratón2-3 h60-90 g/hEntrenamiento para maratones3 h+90-120 g/hUso ultra o de élite, y bien tolerado. Si actualmente consumes 30 g/h, añade entre 10 y 15 g cada semana o cada dos semanas. POR QUÉ FUNCIONA SIS FUELING GO Isotonic Gel (22 g): gel suave y prediluido que no irrita el estómago. Ideal para el entrenamiento intestinal temprano y carreras cortas. BETA Fuel (40 g): diseñado para un alto aporte de carbohidratos, con una proporción de glucosa y fructosa de 1:0,8 para ayudar al cuerpo a absorber más energía, a partir de 90 g por hora, sin añadir estrés al estómago. Estos dos geles crean una progresión sencilla: desde el confort inicial hasta la confianza en la alimentación el día de la carrera. QUÉ ESPERAR Y CÓMO ADAPTARSE La adaptación lleva tiempo. El tiempo necesario varía de una persona a otra. Algunos corredores se sienten mejor después de dos semanas, otros necesitan seis o más. Algunos pueden descubrir que rinden mejor con una ingesta moderada, y eso está perfectamente bien. Si te sientes hinchado o con náuseas: Mantente en tu nivel actual durante una o dos semanas más. Toma sorbos más pequeños o espacia más los geles. Si el progreso se estanca: Reevalúa la hidratación, el estrés y el sueño, ya que cada uno de ellos afecta a la digestión. Recuerda que la comodidad es algo individual, no una competición. El día de la carrera: Sigue el plan que has practicado. Nunca pruebes productos nuevos ni cambies de estrategia a mitad de carrera. El entrenamiento intestinal no consiste en perseguir cifras. Se trata de encontrar lo que funciona para ti y confiar en ello. Entrena tu instinto como entrenas tus piernas: con paciencia y práctica. Cuanto más repitas tu plan, más fácil te resultará el día de la carrera. Escrito por Jonah Rosner Jonah Rosner Jonah es un científico del deporte aplicado, entrenador de fuerza y de carrera con sede en Brooklyn, NY. Jonah ha pasado los últimos 10 años trabajando con atletas y equipos de los principales deportes de equipo profesionales estadounidenses. Más recientemente, Jonah fue coordinador de ciencia aplicada al deporte para los Houston Texans de la NFL. A los 25 años fue uno de los científicos del deporte más jóvenes de la historia de la NFL. Más artículos del autor